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Es un rito ineludible y demoroso. Primero la ducha con
lavada de pelo incluida, luego el desfile en ropa interior
y el intercambio de comentarios. Las que están
más contentas con su cuerpo se pasean desinhibidas,
pero hay algunas que se muestran más pudorosas.
La causa... pequeños rollos en la cintura o piel
de naranja en los muslos.
¿Celulitis?
¿Y a los 15? Es un hecho que constatan los especialistas.
Las niñas a partir de los 11 años están
cada vez más afectadas por la celulitis precoz,
específicamente la del tipo blando o difuso (que,
a diferencia de la dura o limitada, es más notoria),
causada por una acumulación excesiva de grasas,
líquidos y toxinas en el organismo. El estilo
de vida es el principal detonante: una chica que come
alimentos "chatarra", es sedentaria y tiene
algún grado de obesidad es la candidata ideal
para padecerla.
Y
si de sobrepeso se trata las cifras dan la señal
de alerta. Esta situación se ha triplicado en
Chile en la población de niños y jóvenes.
Si en la década de los 60 era del 5% entre los
6 y 19 años, en el 2002 alcanzó al 16%.
"Ha
habido un boom importante de comida chatarra, lo cual
podría explicar la aparición de este problema
en personas más jóvenes, pacientes con
algún grado de obesidad o sobrepeso, que a esta
edad podrían empezar a visualizar celulitis.
Apuntando a los adolescentes, yo diría que la
causa es esa: la forma de vida", afirma Pablo Contreras,
cirujano plástico y director de la World Laser
Klinik.
La
dermatóloga docente de la UC Emilia Zegpi apunta:
"En general el cuadro se presenta después
de la pubertad, debido al alza de estrógenos
y progesterona, pero además hay factores genéticos,
hormonales y de hábitos de vida como sedentarismo
y mala alimentación".
La
llegada de la primera menstruación es el principal
gatillante de la celulitis en la mujer. Esto, porque
los estrógenos se encargan de aumentar el contenido
de grasas en el organismo para así marcar los
caracteres sexuales secundarios femeninos (caderas,
busto...) y mantener el periodo menstrual regular. En
pocas palabras, todas son candidatas a la temida piel
de naranja. La clave es prepararse desde antes para
evitarla.
Otro
factor importante que interviene en su aparición
es el aumento de toxinas: contaminación ambiental,
fumar o consumir alimentos con un alto porcentaje de
aditivos químicos influye. "Las toxinas
de algún modo se acumulan en el tejido conjuntivo,
en la dermis", comenta la cosmetóloga Patricia
Bernal, y por ello "resulta esencial
no vivir en ambientes muy intoxicados, con humo de cigarrillo
por ejemplo".
NOTA: Usted puede ver este artículo directamente
desde la página web de la revista Mujer aquí
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