| Té
verde, vitamina C, chocolate, frutos rojos, vainilla.
Los productos naturales abundan en la cosmética
energizante, porque, según explican los especialistas,
de cada uno es posible rescatar algo distinto. "Por
ejemplo, el café, bien molido, sirve como exfoliante,
eleva la temperatura de la piel, ayuda a tener una buena
circulación y te energiza", explica María
Fernanda Cerda, experta en cosmética natural. "Y
aparte de levantar el ánimo, si aplicas almendra
o vainilla en crema o barritas de masajes, le das temperatura
a la piel, mejoras la circulación y evitas la celulitis".
Los
cosméticos que se consideran energizantes son
los que estimulan las endorfinas, conocidas también
como las "hormonas de la felicidad", neurotransmisores
cerebrales que producen sensación de bienestar.
Y es sólo uno de los beneficios: de acuerdo con
los especialistas, al aumentar las endorfinas, que elevan
el umbral de percepción de fatiga, también
se estimula el gasto de grasas periféricas, lo
que ayuda a bajar de peso.
De
acuerdo con la cosmetóloga Patricia Bernal, "también
dentro de los productos energizantes están los
que contienen oligoelementos, tales como calcio, sodio
y potasio, que participan en múltiples reacciones
bioquímicas a nivel de la piel". Como los
oligoelementos disminuyen con la edad, aun cuando se
aportan desde el exterior, estimulan el comportamiento
de los tejidos y producen mejoras a nivel de la piel,
de su hidratación y humectación.
A
nivel médico, los ingredientes naturales adecuados
también logran reacciones favorables. Así
lo ha comprobado el dermatólogo de la Universidad
de Chile, Robinson Guerrero, quien receta a sus pacientes,
por ejemplo, cremas y lociones capilares con soya, tanto
para la piel de las mujeres después de la menopausia,
como para evitar la calvicie en los hombres.
Otros
ingredientes comunes en la cosmética energizante
son el té verde, tanto por su poder antienvejecimiento
como por la cantidad de vitaminas (A, B2 y E) y minerales
(manganeso, flúor) que posee, y los frutos rojos.
Aromas
que revitalizan
"Cuando
un ambiente está impregnado de esencias relajantes
o tonificantes nos lleva a un estado similar, con diversos
efectos sobre la mente y el cuerpo", explica Paula
Lisboa, experta en aromaterapia.
Desde
ese punto de vista, elegir un perfume o una crema no
es tarea fácil. Y, dependiendo de la esencia,
es el efecto inmediato y a largo plazo que tiene en
la persona. La especialista explica que la lavanda,
por ejemplo, calma estados de ansiedad, fatiga e irritabilidad,
dolor de cabeza e insomnio. La naranja, por su parte,
favorece la concentración y tiene un efecto antidepresivo,
al igual que la bergamota, que estimula, reanima y relaja.
Se
pueden distinguir tres etapas en el procesamiento de
aromas que hace una persona: primero, la recepción,
en el epitelio olfativo. Luego, la transmisión
hacia el cerebro, y, por último, la percepción:
cuando el mensaje es recibido por el hipotálamo.
Desde allí se envía la información
a otras partes del cerebro. "Por lo mismo, los
aromas pueden disparar la producción de hormonas
que regulan el apetito, la temperatura del cuerpo, la
producción de insulina, el metabolismo, el nivel
de estrés, el deseo sexual y los pensamientos
y reacciones conscientes", dice Paula Lisboa.
Cómo
elegir cosmética energizante
Para
elegir cosmética energizante es necesario tener
en cuenta, sobre todo, los gustos personales. Pero además,
para los dermatólogos es de suma importancia
el tipo de piel en que se va a aplicar y los cuidados
propios de cada persona.
En
cuanto a los beneficios directos para la piel, la soya
estimula la regeneración celular, la vitamina
C ayuda a conseguir firmeza y un masaje con aceite de
almendras mejora la circulación.
De
acuerdo con la terapia basada en aromas, la bergamota,
el geranio y la lavanda equilibran las emociones; el
eucalipto, jengibre, menta, naranja, pino y romero estimulan,
y el jazmín, la manzanilla y la naranja son antidepresivos
naturales. Así, la cosmética energizante
se convierte en una alternativa saludable para mejorar
no sólo la piel, sino también los estados
de ánimo.
Carolina
López Montecinos.
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